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Banco del Terapeuta

Conociendo el camino de la adicción

Dinámica grupal psicoeducativa para comprender las cinco etapas del desarrollo de la adicción y reconstruir la propia historia de consumo en una línea del tiempo, favoreciendo el reconocimiento de la enfermedad y la disminución de la negación.

Tipo
Actividad grupal
Tema
Etapas de la Adicción
Duración
90 min
Tamaño del grupo
15 a 30 participantes
Enfoque
Psicoeducación

Objetivo

Que los participantes comprendan las cinco etapas del desarrollo de la adicción, reconozcan que se trata de un proceso progresivo y no de un evento aislado, e identifiquen esas etapas en su propia historia de consumo, favoreciendo la disminución de la negación.

Población

Usuarios en fase inicial o de adaptación del tratamiento, residencial o ambulatorio. Especialmente útil cuando predominan la negación o la minimización del consumo.

Materiales

Cartelera o diapositivas con las cinco etapas, cinco tarjetas por participante, bolígrafos o marcadores, y una superficie para organizar la línea del tiempo (mesa, pared o pliego de papel).

Desarrollo

  1. Apertura (15 min): se plantea la pregunta "¿Creen que alguien decide convertirse en adicto desde el primer consumo?" y se permiten varias respuestas. Luego se explica que la mayoría de las personas inicia buscando placer, alivio o aceptación, que nadie comienza pensando en perder su familia, su trabajo o su libertad, que la adicción avanza poco a poco, y que conocer sus etapas permite reconocer dónde comenzó realmente la enfermedad.
  2. Fundamentación teórica (25 min): se presentan las cinco etapas con la cartelera o las diapositivas. Etapa 1, Enamoramiento: la primera experiencia resulta altamente gratificante, produce alivio, placer o euforia, y el cerebro la registra como algo que vale la pena repetir. Etapa 2, Luna de miel: la sustancia empieza a usarse para aliviar emociones difíciles; la persona siente que controla el consumo, solo ve beneficios y cree que puede dejarla cuando quiera. Etapa 3, Traición: aparecen los problemas, los conflictos familiares y la baja en el rendimiento; surge la negación y se culpa a otras personas. Etapa 4, En la ruina: aumentan el consumo y la tolerancia, todo se vuelve motivo para consumir, y el consumo deja de dar placer para convertirse en necesidad. Etapa 5, Aprisionados: la vida gira alrededor del consumo, hay desesperanza y pérdida de control, y la persona siente que no puede vivir sin consumir.
  3. Trabajo individual (20 min): cada participante recibe cinco tarjetas, una por etapa, y en cada una escribe qué ocurrió en esa etapa de su vida, qué emociones predominaban y qué consecuencias aparecieron.
  4. Línea del tiempo (15 min): cada participante organiza sus tarjetas en una línea del tiempo, observando cómo avanzó su propio proceso.
  5. Reflexión final (10 min): se trabaja en plenaria con las preguntas de cierre. Cada participante comparte lo que desee, sin obligación de leer sus tarjetas.
  6. Cierre terapéutico (5 min): el profesional recoge lo trabajado con dos ideas centrales: la adicción no aparece de un día para otro, y comprender su desarrollo permite entender que también existe un camino de recuperación.

Variantes

Con participantes con dificultades de lectoescritura, las tarjetas pueden completarse con dibujos o símbolos. En grupos numerosos, la reflexión puede hacerse en subgrupos de cuatro a cinco personas antes de la plenaria. La actividad también puede adaptarse a sesión individual, trabajando la línea del tiempo junto al terapeuta.

Preguntas de cierre

  • ¿En qué etapa permanecí más tiempo?
  • ¿Qué señales ignoré?
  • ¿Quién intentó ayudarme?
  • ¿Qué habría cambiado si hubiera reconocido antes mi enfermedad?

Observaciones

Orientar el trabajo hacia hechos, emociones y consecuencias, evitando descripciones detalladas del consumo que puedan activar el deseo. Recordar las etapas puede generar culpa o vergüenza intensas, por lo que conviene cerrar con el enfoque en la recuperación y ofrecer un espacio individual a quien lo necesite. Las tarjetas son personales: cada participante decide qué compartir y las conserva al terminar. Las cinco etapas son un modelo psicoeducativo que facilita la comprensión del proceso; no reemplazan los criterios diagnósticos ni la evaluación clínica. Referencia: Washton, A. M. y Boundy, D. (1991). Querer no es poder (G. Vitale, trad.). Barcelona: Paidós Ibérica.

Material de apoyo para profesionales. Adapta la actividad a las características del grupo o del usuario y aplícala bajo tu criterio clínico.

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