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Banco del Terapeuta

Mi historia a través de las etapas de la adicción

Actividad psicoeducativa grupal para rehabilitación en adicciones que presenta las cinco etapas de la adicción (enamoramiento, luna de miel, traición, ruina y aprisionados) mediante la metáfora de una relación y un ejercicio de clasificación de frases.

Tipo
Actividad grupal
Tema
Etapas de la Adicción
Duración
120 min
Tamaño del grupo
15 a 30 participantes
Enfoque
Psicoeducación, Entrevista Motivacional

Objetivo

Dar a conocer las cinco etapas de la adicción como modelo didáctico, para que los participantes reconozcan cómo cambia la relación con el consumo a lo largo del tiempo e identifiquen los pensamientos, emociones y consecuencias típicos de cada etapa, como preparación para revisar su propia historia.

Población

Adultos y jóvenes en tratamiento residencial o ambulatorio por consumo de sustancias. Por su carácter informativo y no autobiográfico, puede aplicarse en fases tempranas del tratamiento, una vez superada la desintoxicación.

Materiales

Tablero o papelógrafo con las cinco etapas escritas como encabezados, cinta adhesiva y un juego de tarjetas con frases. El terapeuta prepara cada tarjeta con una frase y no anota la etapa correspondiente. Las frases que se proponen son: "Con esto por fin me siento parte del grupo", "Me ayuda a soltarme y hablar con la gente", "Es solo para probar, todos lo hacen", "Me lo merezco después de una semana dura", "Lo tengo bajo control, lo dejo cuando quiera", "Sin esto las reuniones son aburridas", "No es para tanto, mi familia exagera", "Fue un mal día, no vuelve a pasar", "Llegué tarde otra vez, pero voy a compensarlo", "Se me fue el dinero del mes y no sé cómo", "Me dieron un ultimátum en el trabajo", "Mi salud ya me está pasando factura", "Ya no lo disfruto, pero no puedo parar", "Consumo para no sentirme mal, no para sentirme bien" y "Me he quedado solo y ya no me importa". Guía orientativa para el terapeuta: las tres primeras corresponden al Enamoramiento; las tres siguientes, a la Luna de miel; y así sucesivamente, de tres en tres, con la Traición, la Ruina y Aprisionados.

Desarrollo

  1. Apertura (10 min): El terapeuta da la bienvenida, presenta el objetivo y acuerda las normas básicas de respeto, escucha y confidencialidad. Luego plantea una pregunta para abrir la conversación: si la adicción fuera una relación de pareja, ¿cómo empezaría y cómo terminaría? Recoge algunas respuestas en voz alta, sin profundizar, y explica que el modelo de la sesión usa justamente esa metáfora: una relación que al principio promete mucho y con el tiempo va quitando libertad.
  2. Presentación de las cinco etapas (15 min): El terapeuta explica cada etapa y la anota en el tablero con dos o tres palabras clave. En el Enamoramiento, el consumo se asocia a algo deseado, como la diversión, la pertenencia, el alivio o sentirse capaz. En la Luna de miel, el consumo parece cumplir lo que promete: se le atribuyen beneficios, aumenta la frecuencia y las consecuencias no se ven o se minimizan. En la Traición, el consumo empieza a cobrar un precio: aparecen problemas y primeras pérdidas, y con ellos las justificaciones para mantenerlo. En la Ruina, las consecuencias se acumulan en la familia, el trabajo o el estudio, el dinero, la salud y las emociones. En la etapa de Aprisionados, la persona siente que ya no elige: consume para funcionar o evitar el malestar, se aísla y pierde el control. El terapeuta aclara que se trata de un modelo didáctico, que el paso de una etapa a otra no es igual para todos y que el tratamiento puede empezar en cualquier punto del camino.
  3. Clasificación de frases (15 min): El grupo se divide en tres subgrupos, y cada uno recibe cinco tarjetas mezcladas. Cada subgrupo lee sus frases, decide en qué etapa ubicaría cada una y la pega en el tablero bajo el encabezado elegido. Se les pide que piensen qué emoción hay detrás de cada frase y qué estaría evitando ver quien la dice.
  4. Puesta en común (15 min): El terapeuta revisa el tablero con todo el grupo. Pregunta por qué ubicaron cada frase donde lo hicieron y abre la discusión cuando hay desacuerdos, aclarando que algunas frases pueden encajar en más de una etapa. Resalta cómo cambia la función del consumo a lo largo del camino: al principio se busca un beneficio y al final se consume para aliviar el malestar. También señala cómo las justificaciones sostienen el avance hacia las etapas siguientes. Por último, invita a quien quiera a decir, sin entrar en detalles, qué frase ha escuchado o se ha dicho a sí mismo.
  5. Cierre (5 min): Cada participante dice en una frase qué idea se lleva de la sesión. El terapeuta resume los puntos centrales y anuncia que en una próxima actividad cada uno podrá mirar su propia historia a través de estas etapas.

Variantes

Línea en el piso: en lugar del tablero, se marcan las cinco etapas en el suelo con cinta, y cada participante coloca su tarjeta caminando hasta la etapa elegida. Es útil para grupos con poca concentración o que se benefician del movimiento. Frases del grupo: después de clasificar las tarjetas, cada subgrupo escribe una frase nueva, típica de alguna etapa, y los demás adivinan a cuál corresponde. Grupo familiar: se aplica con familiares y se añade a la puesta en común la pregunta sobre qué conductas observaron en su ser querido en cada etapa, siempre desde la comprensión y no desde el reproche. Sesión de continuidad: se enlaza con la actividad "Mi historia a través de las etapas de la adicción", en la misma jornada o en la sesión siguiente.

Preguntas de cierre

  • ¿Qué etapa les llamó más la atención y por qué?
  • ¿Qué diferencia hay entre consumir para sentirse bien y consumir para no sentirse mal?
  • ¿Qué papel cumplen las justificaciones en el avance de la adicción?
  • ¿En qué momento del camino es posible pedir ayuda?

Observaciones

Las cinco etapas se presentan en el libro "Querer no es poder". Es un modelo didáctico que usa la metáfora de una relación para explicar la evolución de la adicción. No es una clasificación diagnóstica ni un modelo validado empíricamente, y así conviene presentarlo. Evitar un tono determinista o de amenaza, como decir que todos terminan en la ruina. Con participantes ambivalentes, ese tono genera resistencia. Es preferible que cada persona saque sus propias conclusiones. Las frases están escritas en términos generales y no mencionan sustancias ni formas de consumo, para no activar el craving. Si en la puesta en común surgen relatos detallados de consumo, reorientar con suavidad hacia emociones y consecuencias. Aunque la actividad no es autobiográfica, algunas frases pueden resonar con fuerza. Conviene estar atento a señales de culpa o tristeza y ofrecer espacio individual si hace falta. Esta actividad es material de apoyo y requiere criterio clínico para adaptarla a cada grupo. Referencia: Washton, A. M. y Boundy, D. (1991). Querer no es poder (G. Vitale, trad.). Barcelona: Paidós Ibérica.

Material de apoyo para profesionales. Adapta la actividad a las características del grupo o del usuario y aplícala bajo tu criterio clínico.

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