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Banco del Terapeuta

Guía práctica para recaer: reconocer el camino antes de recorrerlo

Actividad grupal de prevención de recaídas en la que el grupo escribe, de forma paradójica, una guía práctica para recaer y luego su edición corregida, generando sus propias acciones de recuperación y un mensaje personal para momentos de riesgo.

Tipo
Actividad grupal
Tema
Prevención de recaídas
Duración
90 min
Tamaño del grupo
15 a 30 participantes
Enfoque
Entrevista Motivacional, Prevención de Recaídas

Objetivo

Promover la identificación de los pensamientos, decisiones y comportamientos que aumentan la vulnerabilidad a una recaída, y fortalecer la capacidad de anticiparse a los riesgos y de construir acciones concretas de protección, a partir de argumentos generados por los propios participantes.

Población

Adultos y jóvenes en tratamiento residencial o ambulatorio por consumo de sustancias, en cualquier fase del proceso, incluidos grupos de seguimiento después del egreso.

Materiales

Cuatro tarjetas de capítulo: Personas y lugares, Emociones, Pensamientos, y Tratamiento y rutinas. Cada tarjeta trae una regla de ejemplo. En Personas y lugares: "Sigue relacionándote con personas y lugares de consumo; nada ha cambiado". En Emociones: "No cuentes lo que sientes y guarda tus deseos de consumo". En Pensamientos: "Convéncete de que tu problema era solamente la sustancia". En Tratamiento y rutinas: "Piensa que puedes solo y deja los espacios de apoyo, ya aprendiste lo necesario". También se necesitan hojas en blanco, marcadores, un tablero dividido en dos columnas (Guía para recaer y Edición corregida), una tarjeta pequeña por participante y una carpeta para reunir el manual del grupo.

Desarrollo

  1. Presentación del libro (10 min): El terapeuta anuncia, con un tono ligero, que hoy el grupo escribirá un libro que nadie debería leer: la Guía práctica para recaer. Explica que la recaída no aparece de repente, sino que se construye con decisiones pequeñas que la mente presenta como inofensivas, como "solo estoy hablando con mis antiguos amigos", "solo voy a pasar por ese lugar", "no necesito contar lo que siento", "yo puedo manejar la situación" o "no es tan grave". Justamente por eso, escribirlas como si fueran instrucciones las deja al descubierto. Luego establece la regla central: la guía habla de actitudes, decisiones, relaciones y emociones, y nunca de cómo conseguir o consumir sustancias. El tono puede ser irónico, pero sin presentar el consumo como algo atractivo.
  2. Escribiendo la guía para recaer (20 min): El grupo se divide en cuatro equipos, y cada uno recibe una tarjeta de capítulo. A partir de la regla de ejemplo, cada equipo escribe en una hoja entre tres y cuatro reglas más para su capítulo, redactadas como instrucciones, por ejemplo "cuando te sientas mal, no se lo digas a nadie; los problemas se arreglan solos". El terapeuta pasa por los equipos, ayuda a que las reglas sean realistas y reconocibles, y reorienta cualquier regla que se acerque a detalles del consumo.
  3. La edición corregida (20 min): Los equipos intercambian sus capítulos, de modo que cada uno reciba el de otro equipo. Cada equipo escribe la edición corregida: reescribe cada regla como una acción de recuperación en primera persona, concreta y posible; por ejemplo, "no cuentes lo que sientes" se convierte en "comunico mis emociones y pido ayuda antes de estar en crisis". Luego cada equipo lee en voz alta una regla de la guía y su corrección, y el terapeuta las anota en las dos columnas del tablero. Para terminar, el terapeuta pregunta al grupo qué reglas les resultaron más familiares y cuál es la más disfrazada, es decir, la que más cuesta reconocer como riesgo en la vida real.
  4. Mi página del manual y dedicatoria (20 min): Cada participante elige, de la edición corregida, la regla que considera más importante para su propia recuperación y la copia en su tarjeta. Al reverso escribe una dedicatoria breve para sí mismo en un momento futuro de riesgo, por ejemplo: "Para mí, el día que piense que ya no necesito ayuda…". Quien lo desee lee su página o su dedicatoria. El terapeuta reúne las hojas de la edición corregida en la carpeta como el manual del grupo y cierra con el mensaje de la sesión: la recaída no empieza cuando aparece el consumo, sino cuando dejamos de proteger la recuperación. La mente adictiva puede ofrecer argumentos convincentes para volver al pasado, pero hoy el grupo demostró que conoce esos argumentos y sabe responderlos. La recuperación requiere humildad para reconocer los riesgos, valentía para pedir ayuda y compromiso para elegir lo que construye una nueva vida. La decisión está en manos de cada uno, y no tiene que tomarla solo.

Variantes

Manual por entregas: cada semana el grupo escribe un capítulo nuevo, por ejemplo Dinero, Familia, Celebraciones o Después de un desliz, y el manual crece a lo largo del proceso. Lanzamiento del libro: al final, un equipo presenta la edición corregida como si fuera el lanzamiento de un libro, con una recomendación breve para futuros lectores en recuperación. Guía personal: en sesión individual, el participante escribe su propia guía para recaer basada en su historia y luego la corrige junto con el terapeuta, para integrarla a su plan de prevención. Formato oral: con participantes con baja lectoescritura, los equipos dictan sus reglas y un integrante o el terapeuta las escribe.

Preguntas de cierre

  • ¿Qué regla de la guía para recaer me resultó más familiar?
  • ¿Qué regla está mejor disfrazada y por qué cuesta reconocerla?
  • ¿Qué página del manual corregido quiero llevar conmigo?
  • ¿Qué me diría a mí mismo en un momento de riesgo?

Observaciones

El recurso paradójico funciona porque permite mirar los riesgos con distancia y cierto humor. Además, al escribir la edición corregida, los participantes generan sus propios argumentos a favor del cambio, que suelen convencer más que los que ofrece el terapeuta. Por eso conviene no dar las correcciones de antemano. El terapeuta debe detener cualquier regla que describa formas de conseguir o consumir sustancias y evitar que el humor presente el consumo como algo atractivo, porque puede activar el craving. La dedicatoria puede despertar emociones intensas en algunos participantes. La tarjeta es personal y se comparte solo si la persona lo decide. El manual del grupo se conserva sin nombres de los participantes. Esta actividad es material de apoyo y requiere criterio clínico para adaptarla a cada grupo.

Material de apoyo para profesionales. Adapta la actividad a las características del grupo o del usuario y aplícala bajo tu criterio clínico.

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